domingo, 31 de agosto de 2014

"Pienso que es natural" de José Manuel Solá



Pienso que es natural
que haya días en que no me interese nada;
es natural que cante cuando nadie me escucha
y es natural el agua que corre por el agua...
Pienso que los amigos van y vienen
cuando les da la gana
y se quedan si quieren
y es natural que a veces me aburran
como yo los aburro con burradas.
Es natural que ame ocasionalmente
aún sin saber qué es eso,
qué cosa es el amor, por qué la rosa,
por qué el susurro cuando ocurre el beso o
por qué la luna cuando asoma el alba.
Es natural que fume cuando escribo,
cuando llega una carta,
cuando pienso en la historia de mi padre
y es natural que fume cuando no espero nada...
Pienso que es natural que camine descalzo
mientras tomo el café de las mañanas
y que extrañe a mi perro que se murió una noche,
me hace falta abrazarlo como al mejor amigo
y mirarme en la aurora grande de su mirada...
Contra todo pronóstico
es natural que aún siga con vida
como también es natural
que me de igual si vivo o si no vivo
o que piense, el día más inútil,
que la vida no sirve para nada...
Y es natural que no le diga a nadie
que alguna vez lloré
como un pájaro triste
en el silencio largo de mi casa...
Es natural que piense en ecuaciones,
en girasoles, en mis zapatos viejos
y en aquella canción que nadie canta...
Así es.

(c) José Manuel Solá /  6 de abril de 2014

viernes, 29 de agosto de 2014

El Poeta , Escritor y editor colombiano Joseph Berolo Elegido miembro de honor de ASOLAPO-ESPAÑA EN COLOMBIA





¡LE DAMOS LA BIENVENIDA AL MAESTRO BEROLO!

OS DEJAMOS UNO DE SUS ÚLTIMOS POEMAS Y RESEÑAS DE SU PÁGINA EN NACIONES UNIDAD EN LAS LETRAS.http://www.aveviajera.org/josephberolocantogeneral



Nostalgia del mar
 
Parece que fue ayer cuando partí
de un muelle en la bahía de un enero...
de Cartagena la vieja que perdí
salió al mar un marinero sin velero.
 
Venía de las sombras de su alma,
la que dejó en la negra serranía

que habitó con sus fantasmas
y le marcó su vida de ironías.
 
Ya era buen poeta cuando zarpó 
y en las olas escribía su tristeza
y sin cesar buscaba lo que amó
y nunca pudo hallar en su cabeza.
 
Perdida estaba su cordura, niño 
que de no saber de nada, nada era,
y sin poder ser algo, buscaba abrigo
en la marea que llevaba su destreza.
 
Siempre quiso convertirse en ola
y nunca ser isla ni siquiera palma,
ese niño era una sombra " larga y sola" 
y un proyecto enorme de amargura. 
 
Y fue entonces la llanura aquella
de la sal y la distancia sin frontera
la senda que lo llevó a la estrella
y le entregó su luz y su esperanza.
 
Mas no fue verano el celestial abrigo
que de allí partió a los inviernos
y se dejó vencer en muchos fueros
y los vio arder y perecer sin ellos.
 
De eso, amigo, hace ya un milenio
y el poeta niño que lo fue del mar
transita mares de elocuente genio
y aún persiste en irse a navegar.
 
Repentismo ante el mar de mis recuerdos--

alli donde todo fue marea y bajamar.
 
16.08.2014 
Chia, Mar interior de mis anzuelos
  
Joseph Berolo


"Los signos omitidos" de José Manuel Solá

"...Ay, ¡cuántas veces al reir se llora,
nadie en lo alegre de la risa fíe!
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe..."
                                                                                                                      
                                                                                                                                                                                                                                                                                                  -J. de Dios Peza 


                                            



Y yo,
quién soy, qué cosa soy,
seré lo que otros dicen
o seré lo que soy o lo que pienso...
Tal vez un interludio
entre lo que nací y lo que muero;
tal vez un desacuerdo
no resuelto de vida...
o quién sabe
si un tambor que resuena
en la noche perdida de los tiempos...
Quién soy,
a dónde iré,
qué flores cubrirán
las manos con que escribo,
quién me recordará,
a dónde irán mis sueños,
dejaré alguna idea,
una palabra esencial,
un dibujo en la tierra,
la tibieza de un beso...
Cómo será la cara de mi dios,
yo me pregunto
y dónde están sus manos,
quién sostendrá la lámpara
al final del camino;
al lado de qué puerta
dejaré mis zapatos desgastados
y quién recogerá mis versos...
Ahora, sólo ahora,
soy sólo lo que soy y nada más.
Y nada menos...


(c)José Manuel Solá 

"Al fin de la jornada" de José Manuel Solá


 


Confieso
que me duele la aurora,
que me engaña la luz de la alborada,
que hasta la línea azul del horizonte se rompe con mi aliento,
que no encuentro mi voz,
que hasta el aire me falta
y así me voy muriendo de tristeza,
así me voy perdiendo de mí mismo...
Me retiro al vacío del silencio
donde la estrella cae de mis manos
como el hilo encendido de una lágrima...
Confieso que estoy solo
Digo que no me importan
amigos ni enemigos.
Digo que me volví por estas calles
sin mirar el pasado que agotó la existencia de los ángeles,
sin volver la mirada...
Confieso que me marcho
a donde no me alcancen las palabras,
al olvido de todos y de todo;
regreso a la raiz,
a la semilla...
Aquí dejo mi piel, mis alas rotas...
Voy de regreso
a la intención de Dios tal vez,
vuelvo a la nada....
 
                               (c) josé manuel solá / 2012

NOMBRAMIENTO DEL POETA Y ESCRITOR CUBANO ERNESTO R DEL VALLE COMO MIEMBRO DE HONOR Y CORRESPONSAL DE ASOLAPO-ESPAÑA EN MIAMI Y CUBA



Hoy nos llena de satisfacción rendirle un merecido homenaje a Ernesto R. Valle este gran poeta y escritor cubano afincado en Miami (Usa) , dándole la bienvenida como MIEMBRO DE HONOR Y CORRESPONSAL DE ASOLAPO-ESPAÑA EN MIAMI Y CUBA
¡¡FELICITACIONES ERNESTO Y GRACIAS POR VENIR!!
para que lo conozcáis un poco más  os dejamos una breve ficha de este autor.


BREVE FICHA DEL AUTOR
Ernesto R. del Valle
:
Camagüey
, Cuba
.
Profesor de Español y Educ. Artística,
Periodista por vocación y poeta.
(Reside en Estados Unidos)
Sus primeros textos se publicaron en el periódico
Adelante
,
el
Caimán Barbudo
y
Revolución y
Cultura
. Poemas suyos se encuentran antologados en
Punto de
Partida
, (Instituto del Libro, 1970)
.
Fue mención en el género de poesía en el Concurso
Navarro Luna
, en 1986
Promotor de la cultura:
Fundador
y Director Tertulia Literario
-
cultural “TARDES DE
YARABEY”
-
1992Fundador Concurso Literario (14 de Febrero) JUGANDO A JUEGOS
PROHIBIDOS (1993)Fundador Revista CARTABON CON FILO, 1993
Finalista en el
Concurso Internacional de Poesía 2010
, del Centro
Poético de
Madrid.
Obtuvo el Primer Premio de Poesía en el Concurso Nacional Armando Mestre,
Cuba, durante los años 78,
8
0, 81 y 85
1er Premio en el
Concurso de Cuentos Cortos para el estado de la Florida,
Miami,
auspiciado por la
casa
Editora
Voces de Hoy
, 2010
Segundo lugar en el Concurso de Poesía Clásica y Libre, del Foro Internacional
Rimado, Noviembre 2011.
Ha sido publicado en el Magazine Italiano
Gente de Alfonsine
Nov. 2010, Nro. 47.
y en la
Revista Hontanar
de Australia, Febrero 2011.
Creador de
l Decineto, estructura poética de arte menor y mayor. Fusión de la
Décima y el Soneto, de allí su nombre.
Sus poemas han sido publicados también en las Revistas
Cormorán y Delfín
,
(Argentina);
España Republicana
(España); y en distintas ediciones provinciales y
nacionales, en Cuba,
como:
Punto de partida
(1970
)
Colección de poesía cubana
(OCLAE);
El asunto es estar localizable
[Antología]
(Edit. Oriente, Cuba) 1991.
Está representada además en la selección
que hiciera la Revista
Signos
, de la
Universidad de Santa Clara, Cuba, en 1973.
En República Dominicana publicó algunos de sus relatos cortos en el Magazine
Dominical
-
Cultural del Diario EL SIGLO durante su residencia de cuatro años en ese
País.
Antología Poesía Universal Contemporánea del Siglo XXI, España (2011)
Antología Un Canto de Amor (Mil poemas a Pablo Neruda, Chile (2011)
Antología, Mil poemas a César Vallejo, Chile, 2012
Tiene publicado
Miércoles de Ceniza
(Cuentos) Miami, Ed. Voces de
Hoy 2010.
Miami
Alabanzas y Alucinaciones
(Poesía) Miami, Ed. Glorieta (2011)
Miami
Emboscadas de la noche
(Poesía) Ed. Glorieta, Miami. 2012)
Antologador y prologuista
de
El amor en su hechizo
(Antología poética)
Breve
selección de la poesía de amor
hispanoamericana,
aparecida en la Internet. (Edit.
Glorieta
2012
)
Es editor de la Revista Literaria Digital
(Sin Ánimo de lucro)

Guatiní

.

"REINO AMOROSO" de Ernesto R Valle




Supongamos que la vio cierta tarde de un mes que ahora no recuerda, ni cómo iba vestida ni si tenía los labios pintados. Subía las escaleras con aquella prestancia, firmeza y virtuosismo propio de las mujeres seguras de sí mismas. El había sido ubicado en la misma empresa luego de haber cursado los estudios técnicos en una rama que jamás había soñado. Si alguien, cinco años atrás le hubiese dicho que iba a vivir de la hidráulica, le habría dicho loco, así, sencillamente. Pero allí estaba él, en aquella empresa, viendo a esta mujer subiendo aquellas escaleras que debían culminar en el cielo, despidiéndose de un tipo flaco, de mirada desdeñosa y sonrisa irónica; calvo y vestido con un overol manchado de grasa. Supongamos también que alcanzó a oír algunas palabras que tampoco vienen al caso y que no hubo sorpresa ni amor a primera vista. La tarde, felizmente, no se hizo más bella ni el cielo, hacia donde se dirigía aquel angel, se hizo más azul; sin embargo aquella escena lo persiguió pasado el tiempo. Esa imagen de ella, su cabello plateado por las canas, espeso y de un brillo particular; su sonrisa descolorida en la memoria y aquella mirada endemoniadamente triste, tras sus lentes traslúcidos, no le dejaron un momento de paz. Quizás sintió la mordida de algo insospechable dentro de su ser –quizás no- pero su imagen se le aparecía junto al flaco aquel y eso no le agradaba. Aunque la presencia de ella no le conmocionaba en lo más mínimo ni su imagen hacía eclosionar en el jardín a flor alguna, le gustaba verla, encontrarse con ella en el pasillo del edificio o en el gran salón de recepción conversando con sus amigas durante el receso del almuerzo o en las reuniones de producción. Algo le hacía pensar en ella cada vez. A través de las relaciones de trabajo conoció su nombre, circunstancia por la cual la figura de ella le llegaba ahora mucho más tenaz, real y constante. El angel tenía nombre. El salio hacia África del Norte en funciones de trabajo y vamos a suponer que, la responsabilidad del trabajo más el recuerdo de los suyos, le hicieron olvidarla hasta que volvió a verla dos años después. El cabello más corto, de hebras más gruesas y ondas más suaves que le caían al; lado del rostro de una manera antojadiza e infantil. Encontró su rostro más inflexible, fresco y hermoso, con la hermosura otoñal de una puesta de sol y su voz de cierta melodía en el hablar pausado pero firme, que ofrecía confianza. No quería creerlo pero aquella mujer, decididamente, cobijaba su corazón de hombre cuando por alguna razón de trabajo debía estar cerca de ella. Supongamos que a partir de ese momento se dedicó a indagar, a penetrar los íntimos laberintos de su vida; revolver las intrincadas áreas de su felicidad y se sorprendió. Divorciada. Se había casado con un hombre que nunca llegó a valorar su fidelidad, un hombre que siempre estuvo lejos de ella espiritualmente sin aportarle en lo más mínimo valor humano alguno. Un hombre que solamente le dio lo que cualquiera: tres hermosas flores a las cuales echo hacia adelante ella sola, a fuerza de pulmón y voluntad en medio de la más recia escasez, que le hizo adquirir un carácter serio e impenetrable pero dulce y noble; rígida en sus conceptos y principios religiosos, aún así, él sospechaba, sabía, que aquella mujer guardaba dentro de sí un alma pura y amorosa. Vamos a suponer pues, que él decidió ir a su conquista. Así le llegó a las manos de ella, un jazmín mañanero, con su olor a inocencia, a perfumarla diariamente. Así también llegaron otras palabras, otras miradas y sonrisas y así vino también aquel día de octubre. ¿Fue en la casa de ella? Imaginemos que sí. Una conversación rápida, tan rápida como sus miradas, esquivándose una a la otra. Responsabilidades impostergables de él le hicieron concertar otra cita para el día siguiente. Pero ya el amor, como el chico rosado y mitológico daba un portazo rotundo contra toda posibilidad de dudas y se acercaba lenta y calmadamente preparando su arco de sueños, montando la saeta que dirigiría con puntería de atleta, hacia aquella formidable lumbre en la que se calcinaban las ansias. Y con esa impresión de susto, de la que habla García Márquez, vivieron ambos las horas siguientes, detenidos por una encrucijada desconocida y a la vez asombrosa, como si estuviesen parados al pie de un volcán en erupción o en el centro mismo de un tornado maravilloso que convierte en un pandemonium todos los papeles de aquella intimidad para llevarlos hacia la hoguera de la razón y las consideraciones donde creían calcinarse. Fueron una especie de Adán y Eva ante lo prohibido. Vivieron esas horas vísperas pensando en cómo llegaría la reconciliación a sus cuerpos en la más noble, bella y humana de las relaciones. Fue, primero el saludo y algunas palabras después, tímidas pero directas. Luego una invitación por parte de ella a una taza de café, que a modo de bebida afrodisíaca, actuó como brindis para el primer beso, largo, conciente, que los hizo reconocerse en el primer estatuto del desenfreno sensual. Pensemos que aquella habitación aún debe rememorar el instante crucial de sus caricias calladas, suaves, experimentadas; pensemos en sus cuerpos entrelazados, unidos en la penetración, entregados en el dar y recibir, con movimientos acompasados y sin la lujuria que hubiese maculado el momento supremo de sus deseos comunes, con la majestad de las almas simples que se encuentran para siempre; infinita melancolía de los años sucedidos sin haberse conocido hasta ese momento y la satisfacción de ser y estar en el presente y en el futuro a pesar de ser señalados por índices acusadores y fulminados por miradas inquisidoras. Y admitamos que sucedió, que la tarde estaba espléndida y que las divinidades que dirigen el comportamiento humano en esta mísera estadía terrenal, estaban decididos a establecer para la vida de esta pareja, toda suerte de felicidad. La ocasión era propicia y la soledad como siempre, fue la cómplice especial de sus intimidades. Hoy, luego de tanto y tanto tiempo recorrido, de haber experimentado las necrósis infelices de tantos proyectos sin ejecutar y los planes de tantos otros, unidos los dos; cuando el “tú” y el “yo” se ha convertido en un ,“nosotros” total y lo “mío” y lo “tuyo” en un “nuestro” mucho más íntimo y hermoso, demos por cierto que aquel día no podía ser cualquier otro, porque para ambos fue el momento de una decisión, la toma de conciencia en el palpitar de sus corazones; los pétalos de cada uno de aquellos jazmines mañaneros, convertidos en palabras, cercanía, tacto, mirada más libre, corazón al margen de cualquier convención humana. En fin, admitamos que el nunca pensó en vivir una aventura y que todo sucedió realmente así. Que todo no fue un sueño ni un tema inventado por alguien a quien le gustaría que algo así le sucediera a sus personajes y supongamos que de ser real esta historia, aquellos amantes aún estén unidos en su verdad y hayan realizado el sueño de sus ensoñaciones primarias. Vamos a creer que se dan la vida donde quiera estén, sin olvidar jamás sus pequeñas e íntimas historias. Si esto es así, que clamen por sus dioses otros miedos, porque señores, el amor se alimenta y cuida espiritualmente en su propio reino. Supongamos nada más esta pequeña historia y sigamos respirando. Del libro inédito CANTAR LA VIDA Ernesto R Valle

"ESCRIBO PALABRAS" de Susana Roberts , un canto de reflexión

sábado, 23 de agosto de 2014

PÉTALOS DE FLORES






Pétalos de flores



He dejado pétalos de flores

(como ofrenda)

en tu almohada.



Su perfume será tu Abismo

in-es-pe-ra-do.



(Dulces sueños).




45 Poemas y 5 Haikus

 Jaime Moreda


viernes, 22 de agosto de 2014

"EPISTOLAR"de CarmenCastejón Cabeceira








De estas hojas calladas

solo puedes tener

imágenes borrosas.



Hace ya mucho espacio

que no tengo noticias de mis dudas

sobre tu paradero.



Fue aquella madrugada

de Abril

Te perdía la carne

fuera de mis cartones,

las imágenes nuevas

y los frescos sonidos

adolescentes.



Lo cuento sin rencor

pero tu te marchaste

y estas ramas

que tanto amor te dieron

se situaron

para afrontar el cambio

estacional.




Así que decidí

escribir muchas cartas

enviándomelas

entraña abajo.



Los días se disuelven

revisando el correo.

Al calor de la piedra

escribo sobre el frío.



Hay un vapor

que sale de mi lengua

y me ayuda bastante

a humedecer los sellos.



Con todas estas cosas

renace la ilusión.

Nunca me sobra un rato

para pensar

cifrando la cordura

de la carta que espero

soñando con piratas.




En la esquina Verlaine

se me cae de la mesa.

Descanso de renglones.
.
Ha llegado el cartero





(C) Carmen Castejón Cabeceira

"Mi corazón nunca fue un solitario" de José Manuel Solá







Yo vengo de una infancia lejana como las nubes del sur;
vengo de la pobreza más dulcemente iluminada
que mis padres me dieron por herencia;
vengo de los tiempos descalzos, las horas del café;
yo vengo del remiendo en la camisa,
de aquel tiempo de pájaros cantores, guayabales
y crecidas de río...
Vengo desde la aurora más hermosa del mundo
con la poesía al hombro, vengo con las palabras
que me dijo mi padre una mañana;
vengo desde tan lejos que no sé de fronteras
ni sé de guardarrayas
ni de árboles ajenos...
Traigo todo el sudor de mis antepasados perdidos ya en el tiempo
y traigo el corazón de la esperanza,
la tibieza del pan del hombre libre:
lo dispongo en la mesa de todos mis hermanos.
Vengo por el camino de la vida,
conozco de los vientos que pasan en bandadas;
yo conozco el recuerdo de tiempos que se han ido
y sé de la promesa de mis sueños.
Vengo a cantar contigo, hermano,
por los que ayer cayeron
y por los que levantan la palabra "hagamos",
los verbos del amor y los futuros.
Vengo desde muy lejos...

(c) José Manuel Solá / 2014 / del libro "Actos vandálicos de José Manuel Solá"

"................ Aleluya ..............." de José Manuel Solá








Cuando al anochecer caía el aguacero -así yo te recuerdo- ibas a la ventana y
ocupabas la luz como un girasol. Ahora yo te miro tan lejana y pienso, siento yo,
que estás astral, sideral, celeste de aleluyas. Ahora ya no canto como entonces
y regreso al silencio y, sí, estoy solo, pero aún te presiento aleluyada....

(c) José Manuel Solá  /  2 de agosto de 2014

"PEQUEÑAS PALABRAS A UN NIÑO PALESTINO" De José Manuel Solá






 

A esta hora
yo quisiera decirte hasta mañana,
pero no sé si habrá un amanecer.
Y quisiera invitarte a mirar las estrellas,
a escuchar el canto de los pájaros
y a contarte historias de mil y una noches.
El cielo de la noche está prohibido;
los pájaros, tus padres, tus hermanos, los niños de tu escuela,
ya no están al alcance de tu vida:
la historia ha sido mutilada.
A esta hora quisiera
cubrir con la cobija de un beso en la frente
tu inocencia cansada,
los sueños e ilusiones de tus ojos
con la tibieza de un mejor mañana...
Pero no sé qué hacer
para alumbrar tus manos
ni qué historias contarte;
cómo borro el terror, la muerte, el estampido
con que tiembla tu cuerpo y tu mirada...
ni a qué cielo llevar mis oraciones.
Aún así yo te quiero decir "...hasta mañana..." 
 
(c) José Manuel Solá  /  31 de julio de 2014  /  Puerto Rico

"AUSENTE" In memoriam de Rodolfo Virginio Leiro, De Esther González Sánchez

     







¡POETA de los tiempos!
Fue un grito funeral
 con vientre de ballena
tu perdida batalla:

Muy adentro de ti,
con esa calma opaca
de dormidas farolas
te veía un oscuro;
afilaba el desorden de un estruendo,
y al abrir su barrica
la tan lóbrega boca,
palideció la tarde confirmando
la gravedad dolora de su sino:

Bastaron dos sentencias,
dos sílabas de arpones,
para llevarte al umbral de una puerta
abastecida en llaves.

¡Alzado corazón,
como un secreto en púrpura tulipa!

Más alto que el vacío,
Oriente y Occidente
llueven tu brillo en pie, con el rigor
de una despedida luminar,
y tal como si fueran
hermanados, unívocos encuentros,
como rosa  amarilla
cae la turbación
del sol sobre tus hombros
y la blanca virtud de la mañana
no quiere madrugar en otras puertas.

Dulcemente dormido:
desde el urgente apremio que te obliga
gavillándote el pecho,
muriendo en sus violetas,
leve pareces
como una huida en pausa.
Blanco derrumbe en cúspide  semejas
igual que si habitases
el último esfuerzo de la mar
por llegar a sus playas,
o rindiera  tu párpado al éxtasis
de un pensamiento íntimo.

Sólo y venial; guitarra muda al aire
pareces
absorto en desacuerdos,
tal, si una rebelión de girasoles
voltease tus hábitos de luz,
exigua y agotada
en la artesa del tiempo
la bondad fraudulenta
de los panes prestados.



                                                               Esther González Sánchez

viernes, 15 de agosto de 2014

Elegía a Rodolfo Leiro, por Carmen Castejón Cabeceira









 Agosto día seis,
dos mil catorce en curso,
en Buenos Aires
tras una larga  lucha
tu pecho fatigado
se rindió a la muerte.


Al  saberlo ,Junín ,
con los brazos caídos
desfiguraba
por despedir a su hijo más ilustre,
y Galicia  entera,
bebiéndose el océano en los ojos,
 clamaba desde el huero
con sus bardos mas tristes.


Rodolfo Leiro
 Poeta,
Rodolfo Leiro
 Maestro,
Rodolfo Leiro
                                                                          padre.


                                                                     En este ahora
toco el árido espacio en que no habitas;
 grito inquiriéndote,
aferrándome  a ti
 y a tus perfiles,
 entre rotundas  sílabas.



Me dueles mucho más
 que esta elegía 
y no encuentro forma
de agarrarme a tu carne
ya de tierra cubierta ,
subterráneamente
descansando.



En lentitud mecido
por tus sonetos puros,
sin maletas, con todo,
callado,
pero sin nada acaso te marchaste.


¡Qué directas las luces
de esta vida
distanciando a los seres
sin  predecir  siquiera  despedirse ,
 porque a pesar
de ser conocedores
desde el comienzo
de  nuestra condición
 de finitos mortales,
criaturas efímeras,
no  esperamos nunca
el fin!


No puedo preguntarme porque tú,
pero lo hago.
Esta pregunta ahora
me provoca buscarte entre las gentes,
entre mis páginas
entre tus páginas,
buscarte  en la raíz del disco duro
de mi ordenador
para leer tus verbos y tus nombres
para  escuchar tu voz
y contemplarte.




Ya ves,
ya no soy digna
de que entres en mi casa,
no obstante ven,
¡si puedes ven
para abrazarte tanto como pueda
que no lo hice,
y llenarme de ti,
y guardarme un mechón de tu cabello!





Helado mi corazón
como la losa
 Impoluta
que te cubre,
cuando no queda mas
que este gemido loco
en mi esperanza
de sacarte de abajo y  ascenderte.



Sin perturbarte
en esa paz de muerto
que alcanzas
en tu tumba insondable,
recobro la cordura
a veces en las teclas
que nos hacían encontrarnos
y escribo en intervalos  contenidos.



Escribo sobre lágrimas,
escribo fragmentada ,
escribo  sin detenerme
ya nada es relevante:
solo tú en tu fosa,
y las medusas
mortíferas
transitando mi sangre
mordiéndome
los glóbulos .
                                                                        Escribo
que en Buenos Aires,
el seis de Agosto,
                                                         dos mil catorce en curso,
se ha Muerto mi poeta,
se ha muerto mi maestro.



Se ha muerto Rodolfo Leiro.


¡Se me murió mi padre
en Buenos Aires,
el día seis de Agosto!
¡se me murió mi padre!







Carmen Castejón Cabeceira